Código de Ética en obras públicas ¿Porque es importante?

El Ministerio de Obras Públicas de la Nación presentó la semana pasada su Código de Ética.

¿Porqué es importante?

Porque existen determinadas áreas, procesos y sectores de las administraciones públicas que son especialmente vulnerables a las irregularidades, faltas de integridad y hechos de corrupción. De la contratación estatal, las obras públicas es el rubro que presenta mayores riesgos debido a:

-El alto valor que suelen tener los contratos.

-La dificultad de verificar la calidad de cada detalle de la ejecución de obras públicas.

-En los contratos de gran cuantía, porque las firmas deben cumplir con requisitos de experiencia y capacidad de financiamiento lo que crea barreras de entrada.

Por eso, era necesario que el Ministerio aprobara su Código de Ética y así orientar las conductas de sus funcionarios y servidores públicos a valores.

¿Para qué sirve un Código de Ética?

Un Código de Ética es una guía para la acción. Una herramienta para garantizar que los principios a los que se compromete el organismo estatal se transformen en una realidad. Permite avanzar hacia una cultura de integridad con el desarrollo de políticas públicas orientadas a 7 valores: integridad, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, democracia, diversidad e inclusión, participación ciudadana, sustentabilidad y ambiente.

Estos valores se complementan con compromisos institucionales y pautas de conducta  dirigidas a todas las personas que prestan  servicios en el Ministerio.

El Código tiene en cuenta estándares y recomendaciones internacionales en la materia. También, la experiencia y buenas  prácticas en otros países de la región. Es  el resultado de un trabajo participativo que recogió aportes y recomendaciones de universidades, organizaciones empresariales, sindicatos y sociedad civil todas integrantes del Observatorio de la Obra Pública.

¿Cuál es el impacto del Código?

El impacto en el ecosistema de la obra pública dependerá de cómo se implemente y del compromiso que asuman todos los actores.

Para alcanzar una cultura de la integridad en la contratación de obras publicas, se necesita sumar esfuerzos de todos los actores. El sector privado debe acompañar esta medida con la adopción de programas de integridad y compliance, conforme lo establece la Ley 27.401. La  sociedad civil y la ciudadanía debe participar activamente en procesos de toma de decisión, en el control y la rendición de cuentas de funcionarios.

El comportamiento ético de todos los actores genera confianza. La confianza en las instituciones crea una cultura de valores y de respeto a las reglas que son la base para un ambiente de negocios virtuoso. De esta manera, se puede alcanzar un desarrollo económico sustentable e inclusivo para el país.