Código de Ética en obras públicas ¿Porque es importante? Copia

El Ministerio de Obras Públicas de la Nación presentó la semana pasada su Código de Ética.

¿Porqué es importante?

Porque existen determinadas áreas, procesos y sectores de las administraciones públicas que son especialmente vulnerables a las irregularidades, faltas de integridad y hechos de corrupción. De la contratación estatal, las obras públicas es el rubro que presenta mayores riesgos debido a:

-El alto valor que suelen tener los contratos.

-La dificultad de verificar la calidad de cada detalle de la ejecución de obras públicas.

-En los contratos de gran cuantía, porque las firmas deben cumplir con requisitos de experiencia y capacidad de financiamiento lo que crea barreras de entrada.

Por eso, era necesario que el Ministerio aprobara su Código de Ética y así orientar las conductas de sus funcionarios y servidores públicos a valores.

¿Para qué sirve un Código de Ética?

Un Código de Ética es una guía para la acción. Una herramienta para garantizar que los principios a los que se compromete el organismo estatal se transformen en una realidad. Permite avanzar hacia una cultura de integridad con el desarrollo de políticas públicas orientadas a 7 valores: integridad, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, democracia, diversidad e inclusión, participación ciudadana, sustentabilidad y ambiente.

Estos valores se complementan con compromisos institucionales y pautas de conducta  dirigidas a todas las personas que prestan  servicios en el Ministerio.

El Código tiene en cuenta estándares y recomendaciones internacionales en la materia. También, la experiencia y buenas  prácticas en otros países de la región. Es  el resultado de un trabajo participativo que recogió aportes y recomendaciones de universidades, organizaciones empresariales, sindicatos y sociedad civil todas integrantes del Observatorio de la Obra Pública.

¿Cuál es el impacto del Código?

El impacto en el ecosistema de la obra pública dependerá de cómo se implemente y del compromiso que asuman todos los actores.

Para alcanzar una cultura de la integridad en la contratación de obras publicas, se necesita sumar esfuerzos de todos los actores. El sector privado debe acompañar esta medida con la adopción de programas de integridad y compliance, conforme lo establece la Ley 27.401. La  sociedad civil y la ciudadanía debe participar activamente en procesos de toma de decisión, en el control y la rendición de cuentas de funcionarios.

El comportamiento ético de todos los actores genera confianza. La confianza en las instituciones crea una cultura de valores y de respeto a las reglas que son la base para un ambiente de negocios virtuoso. De esta manera, se puede alcanzar un desarrollo económico sustentable e inclusivo para el país.

Código de Ética en obras públicas ¿Porque es importante?

El Ministerio de Obras Públicas de la Nación presentó la semana pasada su Código de Ética.

¿Porqué es importante?

Porque existen determinadas áreas, procesos y sectores de las administraciones públicas que son especialmente vulnerables a las irregularidades, faltas de integridad y hechos de corrupción. De la contratación estatal, las obras públicas es el rubro que presenta mayores riesgos debido a:

-El alto valor que suelen tener los contratos.

-La dificultad de verificar la calidad de cada detalle de la ejecución de obras públicas.

-En los contratos de gran cuantía, porque las firmas deben cumplir con requisitos de experiencia y capacidad de financiamiento lo que crea barreras de entrada.

Por eso, era necesario que el Ministerio aprobara su Código de Ética y así orientar las conductas de sus funcionarios y servidores públicos a valores.

¿Para qué sirve un Código de Ética?

Un Código de Ética es una guía para la acción. Una herramienta para garantizar que los principios a los que se compromete el organismo estatal se transformen en una realidad. Permite avanzar hacia una cultura de integridad con el desarrollo de políticas públicas orientadas a 7 valores: integridad, transparencia, responsabilidad y rendición de cuentas, democracia, diversidad e inclusión, participación ciudadana, sustentabilidad y ambiente.

Estos valores se complementan con compromisos institucionales y pautas de conducta  dirigidas a todas las personas que prestan  servicios en el Ministerio.

El Código tiene en cuenta estándares y recomendaciones internacionales en la materia. También, la experiencia y buenas  prácticas en otros países de la región. Es  el resultado de un trabajo participativo que recogió aportes y recomendaciones de universidades, organizaciones empresariales, sindicatos y sociedad civil todas integrantes del Observatorio de la Obra Pública.

¿Cuál es el impacto del Código?

El impacto en el ecosistema de la obra pública dependerá de cómo se implemente y del compromiso que asuman todos los actores.

Para alcanzar una cultura de la integridad en la contratación de obras publicas, se necesita sumar esfuerzos de todos los actores. El sector privado debe acompañar esta medida con la adopción de programas de integridad y compliance, conforme lo establece la Ley 27.401. La  sociedad civil y la ciudadanía debe participar activamente en procesos de toma de decisión, en el control y la rendición de cuentas de funcionarios.

El comportamiento ético de todos los actores genera confianza. La confianza en las instituciones crea una cultura de valores y de respeto a las reglas que son la base para un ambiente de negocios virtuoso. De esta manera, se puede alcanzar un desarrollo económico sustentable e inclusivo para el país.

Evolución en Ecosistemas Innovadores 

startup

La Ética como propósito, mejora el ecosistema innovador

Por Germán Stalker

Un ecosistema emprendedor es un conjunto de instituciones, personas y condiciones que permiten el desarrollo de negocios y emprendimientos de base tecnológica. Factores y relaciones que influyen en la fertilidad del ecosistema y su dinámica (Kantis, 2018:3). Se suelen enumerar los componentes del ecosistema innovador: los emprendedores, las empresas -grandes, medianas y pequeñas-. El mercado. Las universidades y centros de investigación. La academia. Las fundaciones,  los proveedores de bienes y servicios, los medios, las instituciones de educación y los inversores. El estado. Aunque esa enumeración es estática y no siempre explica la relación causal entre las diferentes dimensiones, sirve como referencia.  

En el mundo existen experiencias exitosas de generación de ecosistemas innovadores. Cada una de ellas de acuerdo a patrones culturales, condiciones históricas y el contexto institucional de su entorno (Kantis, 2018:1). Es claro que no toda experiencia y modelo deben ser replicados acríticamente. Cada región, cada país diseña su esquema de vinculación entre la ciencia y la tecnología con el desarrollo productivo y económico. En una mirada histórica se puede analizar el ecosistema desde una perspectiva evolutiva. Identificar los elementos de madurez puede servir de referencia para la implementación de políticas públicas de fomento de innovación e integridad en otras latitudes. Se acorta así, la curva de aprendizaje. La calidad de las instituciones y el cumplimiento de las reglas son desde nuestra mirada, dos elementos esenciales. 

Si el sistema ecosistema además de ser innovador se ordena con el propósito del cumplimento de estándares de comportamiento ético, evoluciona. Un ecosistema donde el cómo se hacen los negocios importa tanto como el que. Una manera de hacer negocios innovadora, sustentable, basada en el cumplimiento de reglas de juego y la ética genera seguridad jurídica. Aleja la posibilidad del incumplimiento de la norma, la anomia. 

Un ecosistema que junta a la ciencia, el capital, el estado y las empresas con el fin de que la industria capture los avances tecnológicos utiliza mejor los recursos. Por supuesto, al compartir infraestructura y servicios las empresas optimizan insumos y reducen costos. También incorporan investigación y desarrollos tecnológicos que se generan en universidades y centros de investigación. 

Eso no es todo. Si esa interacción es realizada con prácticas de integridad y programas de compliance, el sistema todo evoluciona. Aprender a compartir valores, colocarse en el lugar de los otros, co-crear y cumplir las reglas de juego. En el punto de contacto entre la demanda y la oferta de tecnología, la integridad es central. Allí, donde se produce la creación de valor, la transparencia y la confianza facilitan el diálogo entre los actores. 

Generar incentivos que promuevan avances tecnológicos, en un marco de integridad. En contextos en los que se comparten valores comunes comunes, la innovación puede diseñarse mejor. De este modo, el ecosistema es un generador de condiciones para la innovación en toda la cadena de valor. Se retroalimenta. Una mirada holística con un propósito compartido: la mejora permanente del ecosistema. 

Preguntarse ¿para qué?, incorporar la perspectiva de los consumidores, la responsabilidad social empresaria cobra cada vez más importancia. Que las empresas se focalicen en la ética para la producción mejora su reputación y da sustentabilidad de largo plazo al ecosistema (Stanaland et. al., 2011). 

La importancia estratégica que tienen los programas de integridad y para la generación de reputación no es solo para las startups. Prevenir riesgos, contar con un código de ética genera confianza y aumenta la reputación. Pero, en el ecosistema innovador, el impacto se expande con integrando a todos los componentes. 

 Bibliografía

  • STANALAND, Andrea et. al. (2011) “Consumer Perception of the antecedents and Consequences of Corporate Social Responsibility” Journal of Business Ethics, Vol 102. No 1. Symposium: Ethical Corporate Marketing.  
  • KANTIS, Hugo, (2018), “Mature and developing ecosystem: a comparative analysis from an evolutionary perspective” Working Paper, PRODEM.

Reputación: La carta de presentación de startups

reputacion

Cómo la integridad mejora la reputación en startups.

Por Germán Stalker

¿Qué tan relevante es la reputación en una startup? ¿Confiarías hacer un negocio con un empresa sin reputación?

En la nota anterior, hablamos del valor de la confianza como variable de confidencia en el vínculo entre dos desconocidos (Botsman, 2016). También, que las startups por definición no tienen historia. Solo presente y futuro. Por eso, dijimos que el punto de partida en la construcción de confianza para una startup es la transparencia y la integridad.

Los científicos en general tienen ganada reputación y el respeto por parte de la sociedad. Pero, ¿Es trasladable esa reputación a una startup de la que el investigador forma parte? No siempre. Más aún cuando algunos tienen una baja exposición al ecosistema emprendedor y al sector productivo. Por eso, la ética desde el inicio genera confianza y reduce la brecha entre desconocidos. Pero, si lo que se pretende es construir relaciones de largo plazo, de manera constante lo que se necesita es mejorar la reputación de la startup. Toma tiempo ganarla y puede ser perdida en un instante.

Todas las cosas que hacemos en nuestras vidas están atravesadas por nuestra reputación. La opinión de tus clientes, de un grupo de interés, de una asociación, de los medios de comunicación, de las redes sociales, de tus stakeholders.

Hoy en día el foco en la reputación es tan importante como el producto o el servicio tecnológico que se comercializa. La reputación es un capital fundamental no solo para las startups. Imaginemos una cámara empresaria o una organización de la sociedad civil. Son entidades en las que la reputación se funda en la integridad de sus socios o su consejo directivo. Los referentes y los líderes de opinión también basan su actuar en la reputación. En estos casos, es su principal capital.

La reputación de las startups es relevante para el desarrollo de su negocio. Algunos autores enfocan el tema de la reputación desde una perspectiva de la responsabilidad social empresaria (Agarwal et al., 2015). Incluso, se puede monetizar. Se puede valorar cómo una empresa lleva al mercado sus productos innovadores. Si es con integridad, con respeto por el ambiente, cuidando a sus trabajadores y preservando a toda la cadena de valor.

Una de las ventajas de la reputación es que facilita la generación de confianza con nuevos clientes. Confianza y reputación son dos parámetros insoslayables al tomar una decisión comercial. Para ello, contar con un programa de integridad es una condición necesaria para generar reputación.

La confianza y la lealtad de los consumidores reducen los riesgos en la compra de los productos y servicios. Luego, las plataformas digitales permiten a los consumidores tener acceso a las opiniones y comentarios de otros consumidores. Conocer si otras personas antes que ellos quedaron satisfechas y en función de ello, tomar la decisión de adquirir el producto o el servicio.

Desde la perspectiva de los consumidores y de la responsabilidad social empresaria cobra cada vez más importancia que las empresas se focalicen en la ética y la reputación de largo plazo (Stanaland et. al., 2011). Los comentarios positivos que los consumidores realizan en las redes sociales luego de haber consumido algún producto o servicio atraen a más clientes.

Los programas que demuestren el compromiso ético en el desarrollo de su negocio, impactan en la reputación a largo plazo de las startups (Stanaland et. al., 2011). Construir una relación basada en la reputación requiere no solo de transparencia. También, persistencia y tolerancia. De allí la importancia en el manejo de la reputación.

El cómo importa tanto como el que. Contar con buenos comentarios en línea no sólo sobre los productos o los servicios que la startup presta sino también sobre el modo en que se producen y se comercializan. Por ejemplo, cómo gestionan las startups los datos de sus clientes, proveedores y trabajadores. También, si la startup tuvo un comienzo fallido, la transparencia es esencial para conocer cuáles fueron los motivos y las circunstancias del fracaso. En estos casos, un programa de integridad ayuda a reconstruir la reputación.

De allí, la importancia estratégica que tiene la integridad para la generación de reputación para las startups en el ecosistema innovador. Prevenir riesgos, contar con un código de ética generan confianza y reputación. Dos intangibles cada vez es más valorados por inversores.

 

Bibliografía       

  • AGARWAL, James, OLEKSIY, Osiyevskyy, FELDMAN, Percy, (2015) “Corporate Reputation Measurement: Alternative Factor Structures, Nomological Validity, and Organizational Outcomes” J Bus Ethics,130: 485. https://doi.org/10.1007/s10551-014-2232-6
  • BOTSMAN, Rachel 2016. “Who can You Trust? How Technology brought us together and Why it could drive us apart”. Penguin Random House, UK.
  • STANALAND, Andrea et. al. (2011) “Consumer Perception of the antecedents and Consequences of Corporate Social Responsibility” Journal of Business Ethics, Vol 102. No 1. Symposium: Ethical Corporate Marketing.

 

¿Están obligadas las startups a implementar programas de integridad?

Start up compliance

La Ley 27.401 y el compliance en el ecosistema innovador

Por Germán Stalker

En los post anteriores destacamos la importancia estratégica que tiene las integridad en el ecosistema innovador. Dijimos que en los ecosistemas innovadores pueden existir conflictos de intereses, lobby y otras conductas que justifican contar con un mapa que anticipe y prevenga riesgos. También, dijimos que la ética personal influye en el gobierno corporativo y que la confianza y la reputación de las startups son un intangible cada vez es más valorado por inversores.

Sin embargo, existe una razón más para implementar programas de integridad en las startups: cumplir con la ley.

En Argentina, en noviembre de 2017, se sancionó la Ley N° 27.401 de Responsabilidad Penal Empresaria[1]. La ley establece que las personas jurídicas -sean de capital nacional o extranjero, con o sin participación estatal- son responsables por los delitos de corrupción. Esa responsabilidad es independiente de la persona humana que hubiere intervenido en el hecho. 

Las penas aplicables van desde multas, la suspensión parcial o para presentarse a licitaciones públicas, hasta la suspensión total de actividades de la empresa por 10 años.

Las startups son personas jurídicas. La ley establece que solo podrán ser eximidas de pena y responsabilidad administrativa cuando: i. de manera espontánea hayan denunciado un delito previsto en la ley como consecuencia de una propia de detección interna; ii. hubiera implementado un sistema de control  y supervisión adecuado con anterioridad al hecho y, iii. hubiere devuelto el beneficio indebido.

Es decir de manera preventiva, la norma exige a las empresas que implementen Programas de Integridad que incluyanestrategias internas de promoción de la ética. También, mecanismos de supervisión y control orientados a prevenir hechos de corrupción.

Esta normativa está inspirada en recomendaciones y Principios  de  Gobierno Corporativo de la OCDE, y las Directrices de la OCDE en materia de Gobierno Corporativo de las Empresas Públicas.

El ecosistema innovador se enfrenta a este reciente marco normativo con una serie de vulnerabilidades en las startups que por lo general:

•      Carecen de gestión de riesgos.

•      No cuentan con procedimientos de integridad.

•      Ausencia de gestión de conflictos de intereses.

•      Falta de estrategia de capacitación y mecanismos de rendición de cuentas.

Dado que las startups deben implementar un programa de integridad para cumplir con la exigencia normativa, entonces, ¿Cuáles son las características principales de un programa? ¿Cómo avanzar hacia un Programa de Integridad?

El programa debe ser:

1.         Adecuado al negocio de la startup y a los riesgos propios de la actividad.

2.         Acorde a la dimensión y capacidad económica de la startup.

3.         Debe contar con el apoyo de alto nivel directivo.

El programa debe incluir, al menos las siguientes características:

1.     Análisis de riesgos periódico.

2.    Código de Ética.

3.    Programa de Capacitación.

4.    Contar con un responsable interno.

5.    Prever el monitoreo y evaluación.

En definitiva, el Programa de Integridad es un modelo de gestión que debe contar con el liderazgo y el compromiso de la alta dirección de la startup, focalizado en la transparencia y la ética. Diseñado desde el inicio, debe estar unido al corazón del negocio, cumplir con ciertos estándares internacionales y ser evaluable.  

Además de cumplir con la ley, la implementación de un programa de integridad permitirá que la startup:

a)    aumente su reputación ante sus clientes, inversores y competidores;

b)    mejore la eficiencia y sostenibilidad;

c)    aumente las chances de acceso al financiamiento local e internacional, y

d)    eleve la calidad de sus recursos humanos al resultar atractiva para captar y retener talentos.

Contar con normas de conducta para regalos y cortesías, un código de ética, el mapa de riesgos y la realización de medidas auditables son algunas de las herramientas eficaces para el manejo de la integridad en startups.

Si además de innovación, las startups incorporan Programas de Integridad se beneficia toda la cadena de valor. También, se favorece el ecosistema donde las interacciones suceden en un marco de reglas de juego transparentes en beneficio de la comunidad innovadora.

Bibliografía       


[1] Reglamentada por Decreto 277/2018.

Regalos, viajes y obsequios en la innovación

invitacion

Ética y cumplimiento en el ecosistema innovador

¿Puede un empresario invitar a un investigador a cenar para dialogar sobre un proyecto? ¿Puede el investigador aceptar la invitación? ¿Puede el gerente de una compañía pagarle los gastos de traslado y alojamiento a un emprendedor para avanzar en una iniciativa?

La realidad de investigadores y emprendedores en los ecosistemas innovadores es aún más compleja. Supongamos que el representante de un banco inversor internacional (digamos, A) tiene apuntado desde hace unos días cenar con una compañera de la universidad que actualmente es emprendedora, B. Un rato antes de asistir, B le avisa a A, que va a ir acompañada de un investigador C, a quien conoció ese día en una reunión de presentación de proyectos innovadores. En la mesa, conversan sobre líneas de investigación y su potencial aplicación a la industria. Al finalizar la cena, A ofrece pagar la cuenta a todos. En un tono cortés, C agradece la invitación de A pero la rechaza. Ocurre que al día siguiente, tiene una reunión con el board del mismo banco en el que trabaja A, para el financiamiento de un proyecto.

En el ecosistema innovador, habitualmente se llevan a cabo proyectos de investigación financiados por empresas. En ocasiones, líneas de investigación son financiadas por cámaras empresarias. También, organizaciones de la sociedad civil implementan proyectos sustentados por compañías multinacionales, gobiernos u organizaciones sindicales. Estos son algunos de los ejemplos en los que, como en todo el mundo empresario, existe el riesgo de generar conflictos de interés si no son gestionados adecuadamente.

Los pequeños regalos, las contribuciones y los denominados patrocinios son comunes en algunas culturas como muestra de respeto y gentileza. Pero, pueden provocar conflictos de intereses. Para quienes los dan, tanto como para quienes los reciben. Por eso, deben estar previstos de antemano.

En esencia, son bienes o servicios menores dados ostensiblemente como un gesto de amistad, cortesía o aprecio. Si la acción se realiza de manera explícita, declarada, sin expectativa de contraprestación o valor a cambio, no tiene mayores consecuencias.

Ahora bien, si esos bienes -sean en dinero o en especie-, se intercambian con una expectativa de compensación implícita o explícita se pueden caracterizar como una venta, pues implican obligaciones recíprocas de las partes. En esos casos, las contribuciones son utilizadas como un subterfugio para sobornar. Aquí, nos enfrentamos a faltas éticas y penales de quienes las realizan. Como tales, son conductas reprochables que justifican una sanción.

¿Porqué? Primero, porque el que recibe el presente, sea una invitación a  cenar o a asistir a un evento deportivo de primer nivel, puede verse envuelto en un conflicto de intereses en la toma de decisión. El producto de la actividad de innovación puede estar sesgada por la conducta de aquél que entrega el regalo y espera una contraprestación a cambio.

En segundo término porque la conducta personal y profesional está íntimamente relacionada con la cultura ética corporativa. Muchas de las decisiones corporativas están basadas en comportamientos y valores éticos. Permanentemente. Los hábitos juegan un rol importante en la cultura organizacional de la startup. Aunque sea difícil de medir la ética personal y profesional impacta en la conducta corporativa de la startup.

Supongamos que el investigador decide no aceptar la cena, ¿Cómo rechazar la invitación sin caer en la descortesía?. Previendo la situación. Entonces, ¿Cómo prevenir situaciones de conflictos de intereses y pequeños regalos? Anticipándose.

Se deben diseñar procedimientos para el manejo de esos casos. Primero, con un mapa de riesgos que nos ayude a identificar con claridad cuáles son los riesgos a los que se expone la startup. Desde el punto de vista ético, es necesario trabajar con un esquema de identificación a medida, no estandarizado. Fundado e inspirado en el core del negocio.

Desde el estado, por lo general los países de la región cuentan con normas de ética para funcionarios públicos que les prohíben recibir regalos, obsequios, donaciones de cosas, bienes o servicios con motivo del desempeño de sus funciones. Algunos países, además cuentan con registros públicos de regalos y obsequios recibidos por sus funcionarios.

Las startups deben contar con normas de conducta para regalos y cortesías. Un código de ética, el mapa de riesgos y la realización de medidas auditables son algunas de las herramientas eficaces para el manejo de estos casos.

Si además de innovación, las startups incorporan programas de integridad en los que se regulen los obsequios y regalos, pueden crear ecosistemas confiables basados en reglas de juego transparentes en beneficio de la comunidad innovadora.

Bibliografía       

  • KRIMSKY, Sheldon, (2003), “Small Gifts, conflicts of interests, and the Zero Tolerance threshold in Medicine” The American Journal of Bioethics, Volume 3 No. 3, published by the MIT Press. LIU, Xiaoding. (2016). “Corruption culture and corporate misconduct.” Journal of Financial Economics, 122, 307-327.
  • OCDE, 2003 “Managing conflict of interests,” Recommendation of the Council on Guidelines for Managing Conflict of Interests.
  • ROSE-ACKERMAN, Rose, (1999) “Corruption and Government. Causes, consequences and reform”. Cambridge University Press.

Lealtades divididas

acuerdo

Conflictos de intereses en el ecosistema innovador

¿Se pueden llevar a cabo proyectos de investigación financiados por empresas? ¿Cuáles son los riesgos cuando el Estado se asocia a capitales privados para constituir startups? En el artículo anterior, hablamos del lobby en el ecosistema innovador. Ahora, veremos los casos de conflicto de interés y cómo prevenir situaciones de intereses contrapuestos.

En el conflicto de interés ocurre una confrontación entre las responsabilidades públicas y los intereses privados de un funcionario público (OCDE, 2003). Es una situación en la que una persona o la entidad en la que trabaja, ya sea un gobierno, empresa, medio de comunicación u organización de la sociedad civil, debe optar entre las responsabilidades y exigencias de su puesto y sus propios intereses particulares (Transparencia International, 2017).

Si bien el conflicto de intereses no es en sí mismo un hecho de corrupción, existe consenso en considerar que estas situaciones, si no están bien manejadas pueden resultar en casos de corrupción (OCDE, 2003). Una ventaja ilegítima puede ser la antesala de la violación de una norma penal: el  tráfico de influencias y las negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública.

Parte de la literatura ve en el conflicto de intereses un problema de agencia. Cuando el accionar del agente no está alineado con los intereses del principal. (Liu, 2016). Otros autores, ven en el conflicto de intereses un tema de lealtades divididas (Rose-Ackerman, 1999). Cuando los negocios personales se solapan con el interés común en el caso de agentes públicos que utilizan sus posiciones en el Estado, para obtener ganancias personales.

En cualquier caso, estamos en una contraposición entre el interés público, los valores generales que el Estado debe perseguir como una regla de oro, y el interés particular de la persona. En el entorno innovador el proceso de vinculación tecnológica consiste en gran medida en alinear intereses de investigadores, emprendedores, gestores tecnológicos con empresarios y las instituciones. Por ello, en el proceso de creación e incubación de startups pueden emerger conflictos de intereses. Identificar y anticipar esos riesgos potenciales, es fundamental para prevenir conductas imprudentes.

Fuente: Elaboración propia en base a (OCDE, 2003).

En las alianzas público-privadas, emergen potenciales conflictos de lealtades y de intereses. Líneas de investigación llevadas adelante en  universidades públicas que en ocasiones son financiadas por empresas; proyectos implementados por organizaciones de la sociedad civil financiados por compañías, gobiernos u organizaciones sindicales. Son algunos de los ejemplos en los que existe el potencial de generar conflictos de interés si no son gestionados adecuadamente (Krimsky, 2003).

Un acercamiento demasiado estricto, puede obstaculizar los procesos de innovación, impedir la vinculación tecnológica, o generar conflictos con otros derechos.

En cambio, una política preventiva que busque el balance entre los riesgos potenciales, la transparencia y apertura de información brinda certezas en los comportamientos y seguridad jurídica. De allí, la importancia de contar con un Programa de Integridad. Primero, generar conciencia sobre los potenciales conflictos de intereses para identificarlos. Luego, diseñar procedimientos para el manejo de esos riesgos. Contar con un Código de Ética, la presentación de declaraciones juradas y la realización de auditorías son algunas de las herramientas eficaces para la prevención. (OCDE, 2003).

Si además de innovación, las startups incorporan programas de integridad en los que se regulen los conflictos de intereses, pueden crear ecosistemas confiables basados en reglas de juego transparentes en beneficio de la comunidad innovadora.

Bibliografía       

  • Krimsky, 2003, KRIMSKY, Sheldon, (2003), “Small Gifts, conflicts of interests, and the Zero Tolerance threshold in Medicine” The American Journal of Bioethics, Volume 3 No. 3, published by the MIT Press.
  • LIU, Xiaoding. (2016). “Corruption culture and corporate misconduct.” Journal of Financial Economics, 122, 307-327.
  • OCDE, 2003 “Managing conflict of interests,” Recommendation of the Council on Guidelines for Managing Conflict of Interests.
  • ROSE-ACKERMAN, Rose, (1999) “Corruption and Government. Causes, consequences and reform”. Cambridge University Press.
  • Transparencia Internacional, 2017, 2017 “10 Principios Anticorrupción para Empresas Públicas”, LOS DIEZ PRINCIPIOS DE LAS EMPRESAS PÚBLICAS PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN

¿El lobby va siempre contra la ética?

lobistas

¿Cómo diferenciar el lobby de la incidencia en el ecosistema innovador?

Por Germán Stalker

En el artículo anterior, nos preguntamos si un investigador puede ser el CEO de la startup que crea a partir de la tecnología que desarrolló. Éste es uno de los interrogantes habituales en los entornos innovadores que se vincula con las reglas de juego. Pero no es el único.

En un ecosistema innovador con cambios permanentes en los flujos de personas, información y bienes surgen con frecuencia dilemas sobre intereses y reglas de juego. La innovación es un ámbito en el cual el desafío del status quo se combina con actividades de promoción e influencia de un modo particular. Las prácticas de incidencia ¿son jurídicamente reprochables? Si así fuera, ¿en qué casos? ¿Cuándo el lobby se diferencia de la incidencia?

La práctica del lobby es una situación en la que el interés particular o sectorial busca influir en el proceso de toma de decisiones públicas.

En sí misma pareciera no ser una conducta censurable éticamente. Incluso, puede ser considerada una actividad natural de aquellos grupos de interés o de individuos que buscan de manera legítima producir ciertos efectos en una o varias personas para modificar las reglas de juego.

Sin embargo, se trata de un área de mucha sensibilidad, que en algunos casos puede ser reprochable. Cuanto mayor sea la cantidad de dinero que tenga una empresa, cuanto más grande sea su presupuesto, logra mejor acceso a los decisores estratégicos para definir una cuestión que le afecta. Las empresas que tienen más músculo tienen mayores chances de influir. Las cámaras, asociaciones o agrupaciones empresarias se constituyen para aumentar la capacidad de incidencia y defensa de los intereses de su sector. Por ello, tienen mayores chances de influir en la toma de decisiones públicas que cualquiera de sus integrantes por sí solos.

Por ello, es útil diferenciar el lobby de la actividad de incidencia. El lobby consiste en cualquier tipo de comunicación directa o indirecta con un funcionario público que se realice, gestione, o dirija con el fin de influir en la toma de decisiones públicas.

La incidencia se configura cuando determinada entidad realiza comunicaciones y representaciones en su propio nombre con el objetivo de influir en la toma de decisiones. Organizaciones de la sociedad civil, cámaras empresariales, centros de investigación, universidades, medios de comunicación influyen. También los individuos, sean académicos, periodistas o formadores de opinión. Expresan sus opiniones en democracia con el objetivo de intervenir en la decisión de un tema que afecta a la sociedad.

La incidencia en un debate con acceso igualitario, mediante la argumentación y basada en evidencia enriquece el debate y mejora la decisión final. A la vez, enriquece el proceso y fortalece la democracia como sistema de toma de decisiones esencialmente participativo.

Incidencia versus lobby

Fuente: Elaboración propia, en base a Transparencia Internacional (2017)

En cambio, la práctica del lobby supone que determinadas personas intentan canalizar y favorecer sus intereses particulares. Los lobbistas entienden la dinámica del poder que está detrás de una política pública y procuran proteger o favorecer su interés particular.

Cuando esa práctica se da en las sombras, o no es transparente, estamos en presencia de actividades ilegítimas. Cuando el lobbista tiene la intención de intercambiar de manera indebida su capacidad de influir sobre el decisor para que actúe de la manera deseada con un tercero a cambio de alguna ventaja, es tráfico de influencias (Transparencia Internacional, 2017). A diferencia de la práctica del cohecho, que busca excepcionar la regla y tiene un efecto inmediato, el lobby busca modificar las reglas con efectos de mediano y largo plazo.

La propia naturaleza sensible del lobby justifica la necesidad de su regulación.Por parte del Estado, sus funcionarios deben rendir cuentas de sus decisiones. Generar mecanismos de acceso a la información y  transparencia para que todos los actores puedan participar en condiciones de igualdad.

En el entorno innovador, el rol activo del Estado es clave. Pero, no es suficiente. La voluntad de todos los actores involucrados de tener un comportamiento ético es crucial. Garantizar reglas de juego claras e iguales para todos los jugadores es un desafío para las oficinas de transferencia de tecnología, los organismos científicos, las universidades, aceleradoras y startups. 

Propiciar un entorno donde el lobby y las decisiones sobre asuntos públicos se lleven a cabo de manera equilibrada, transparente y justa. Que todos los interesados tengan acceso por igual a los decisores y la misma capacidad de influencia durante el proceso de toma de decisiones, mejora la decisión final.

Si además de innovación, las startup incorporan programas de integridad en los que se regule el lobby pueden crear ecosistemas confiables basados en reglas de juego transparentes en beneficio de la comunidad innovadora.

Bibliografía

  • Access Info et al., 2015. ACCESS INFO EUROPE, OPEN KNOWLEDGE, SUNLIGHT FOUNDATION, TRANSPARENCY INTERNATIONAL, (2015) “International Standards for lobbying regulation. Towards greater transparency, integrity and participation”
  • ●       Harstad y Svenson, 2011, HARSTAD, Bard, SVENSON, Jacob, (2011) “Bribes, Lobbying and Development”, The American Political Science Review, Vol. 105, No. 1 (February 2011), pp. 46-63 Published by: American Political Science Association, Stable URL: https://www.jstor.org/stable/41480826.
  • Stalker, 2007. STALKER, Germán, (2007), “Participación Ciudadana en las Decisiones Públicas. La ley de Comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: interrogantes y desafíos” Contraloría y Participación Social en la Gestión Pública, CLAD, Caracas, 2007.  Transparencia Internacional, 2017, 2017 “10 Principios Anticorrupción para Empresas Públicas”, LOS DIEZ PRINCIPIOS DE LAS EMPRESAS PÚBLICAS PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN

Reglas de juego en la aceleración de startups

startup

¿Puede un investigador ser el CEO de la startup que crea a partir de la tecnología que desarrolló? ¿Puede tener la mayoría accionaria? ¿Es compatible la investigación académica y la docencia universitaria con la participación accionaria en una startup?

Interrogantes como éstos son habituales en los entornos innovadores. Aunque precisan un análisis particular de cada situación, tienen que ver con las  reglas de juego en el ecosistema.

Las startups son empresas creadas a partir de la innovación. Basadas en alta intensidad tecnológica, comercializan desarrollos estratégicamente. Generan empleo de calidad y pagan salarios altos. Una vez creadas, por lo general  son incubadas en aceleradoras dentro de ecosistemas innovadores. El desarrollo de las startups requiere de equipos de personas con diferentes habilidades. Emprendedores, investigadores, inversores y gestores tecnológicos se encuentran e interactúan en el ecosistema innovador.

¿Puede el emprendedor ser parte de la patente de invención? Puede el inversor decidir sobre el licenciamiento de una patente en un mercado determinado? ¿El gestor tecnológico puede firmar un vesting agreement?

En un ecosistema innovador con cambios permanentes en los flujos de personas, información y bienes surgen espacios de riesgo donde emergen potenciales conflictos de intereses. Además de las personas, confluyen las instituciones. Los marcos institucionales de las oficinas de transferencia de tecnología, de organismos científicos, universidades y las aceleradoras.

En algunas ocasiones, el proceso innovador implica redefinir las reglas de juego. De un mercado, de una institución o de una tecnología. Las iniciativas disruptivas interpelan los marcos normativos. En otros casos, ocurre que los actores del ecosistema innovador no están familiarizados con prácticas de integridad. Tampoco, códigos de ética, directivas o buenas prácticas. Algunos, ven en mayores regulaciones potenciales obstáculos para el fluir de la innovación y aceleración de startup.

La transferencia de tecnología es uno de los espacios de riesgo que justifica el tratamiento específico de programas de integridad. Por casos como Theranos, en el proceso de generación e incubación de las startup la ética cumple un rol central. Existe evidencia que la cultura de corrupción corporativa tiene un efecto significativo en la mala conducta corporativa. El fraude contable, tecnológico, el retroceso de opciones y el uso de información privilegiada. Los efectos también son económicamente significativos (Liu, 2016).  

Estos son los motivos que justifican la necesidad de contar con prácticas de integridad en el ecosistema y en la estrategia de negocios de las startups. Orientar las conductas con comportamientos éticos en el entorno innovador e implementar programas de integridad, no sólo previene conductas corruptas. También, mejora la reputación de las empresas favoreciendo la inversión de capitales para el escalado.  

Ahora bien, la existencia de marcos regulatorios que incentiven la ética no garantiza el cambio de los hábitos en los negocios. Cumplir con estándares éticos y prácticas de integridad en la gobernanza de las startup no depende exclusivamente de la existencia de marcos normativos. La modificación en los comportamientos debe provenir desde la génesis de la innovación y bottom-up. Tiene que ver más con las conductas de sus actores en la manera de articular ciencia y negocios en un entorno innovador. Menos reglas escritas no significa que no se puedan cumplir estándares de integridad y confianza.

Existe evidencia que la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) ha generado el cuidado del ambiente y la protección de derechos humanos en los negocios  (Buhmann et al., 2019). De manera similar, incorporar programas de integridad en la génesis y en el proceso de creación de startup es la manera efectiva de que los actores del ecosistema incorporen ética en sus conductas.

Las startups están llamadas a liderar el cambio ético en la manera de hacer negocios. Los empresarios innovadores y emprendedores son una nueva generación de empresarios. Las startups nacen con una visión diferente del mercado. Desarrollan productos para mercados cada vez más exigentes y con consumidores sofisticados. Un comportamiento innovador ajustado a reglas éticas genera confianza en las cadenas de valor. A la vez, entornos más transparentes y competitivos.

Si además de innovación, las startup incorporan prácticas de integridad en el core de su negocio es posible no sólo mejorar su reputación, sino también crear ecosistemas confiables con reglas de juego transparentes.

Bibliografía

Ética by design para startups

etica compliance

¿Cuándo y cómo implementar un Programa de Integridad en startups?

En el artículo anterior explicamos porqué era necesario contar con una estrategia de integridad en startups. En este post nos enfocamos en el cuando y el cómo.

Para poder implementar un programa de ética e integridad, las startups deben pensarlo desde el momento de su fundación. ¿Porqué? Porque el inicio marca la tendencia. El nacimiento de la startup es la semilla para generar la cultura ética y de innovación en la empresa. El piso mínimo de valores. En el proceso de incubación, cuando se comienza la búsqueda de financiamiento, en el picheo, en el escalado y al elaborar los primeros borradores del plan de negocio. De ese modo, la startup garantiza un estándar de conducta para socios y empleados marcando su ADN con una cultura de comportamiento ético. Cuando la ética es by design, la startup cuenta con el compromiso del alto nivel directivo desde su génesis.

Primero, es necesario generar conciencia en el ecosistema innovador. En general, el entorno de las startups conoce poco de políticas de integridad y cumplimiento. Incluso, a menudo ocurre que en una startup, en una incubadora o aceleradora se respire un ambiente ético. Pero, simplemente sus actores no son conscientes, o no lo exteriorizan. De allí que en algunos casos sea necesario formar y en otros destacar, hacer visible la variable ética en el desarrollo de las startups.

En los últimos años, se han aprobado manuales, guías y directrices sobre integridad, ética y compliance para empresas. Algunos publicados por organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales y agencias de gobierno. Por lo general, recomiendan la implementación de estrategias dentro de corporaciones y empresas de programas de ética y compliance. Muchos de estos lineamientos son coherentes con los Principios de Gobierno Corporativo y con Directrices en materia de Gobierno Corporativo de las Empresas Públicas (OCDE:2016). Inclusive, una norma ISO fue aprobada con el fin de certificar un Sistema de Gestión Anti sobornos: la norma ISO 37.001[1]. Sin embargo, no existen recomendaciones que aborden la problemática de la gestión de programas de integridad destinadas al sector tecnológico, de startups o dirigidas al ecosistema innovador que tengan en cuenta las características de la vinculación tecnológica.

Entonces, ¿Cómo diseñar un Programa de Integridad para una startup? Un programa de integridad es un modelo de gestión. Una forma de llevar el negocio, una manera de comportarse. Se anticipa mediante una estrategia focalizada en la transparencia y la ética que luego se implementa. Debe contar con el liderazgo y compromiso de la alta dirección de la startup. El programa debe estar ser parte del corazón del negocio. No un apéndice. Debe prever un Código de Ética, mecanismos internos de promoción de la integridad, de evaluación del desempeño, y control orientados a prevenir conductas disvaliosas.

El programa de integridad para startups debe cumplir ciertos estándares internacionales y su implementación ser evaluable, Debe:

Ser coherente con el negocio de la empresa y los riesgos propios de la actividad.

Los fundadores de la startup deben preguntarse ¿cuáles son los valores que van a orientar esta startup? Esto es, consensuar y definirlos. Luego, discernir cuáles son las cuestiones internas y las externas que impactan en la implementación de esos valores en cada aspecto del negocio. Por ejemplo: i.) el mercado, ¿Es un mercado altamente regulado para el desarrollo tecnológico? los sectores y los territorios en los que se va a comercializar ¿Son países en los que el marco legal es amplio o restrictivo?; ii.) la naturaleza del desarrollo, la escala y la complejidad de las actividades y operaciones ¿Cuáles son los insumos, la materia prima que intervienen en el desarrollo? ¿Cómo se obtienen?; iii.) el modelo de negocio de la startup ¿Quienes intervienen en el diseño, la producción y la distribución de la tecnología?; iv.) la cadena de valor ¿Cómo se va a seleccionar a los proveedores?; v) los socios ¿Cuáles son los criterios para la distribución de las utilidades?.

Ser acorde a la dimensión y capacidad económica de la empresa.

Cuando hablamos del ecosistema innovador, nos referimos a emprendimientos que en sus inicios cuentan con 2 o 3 socios. Al momento de definir los roles de cada uno. Quien va a ser el CTO, quien el CFO y quien el CEO de la startup. La ética y la transparencia son fundamentales en el momento de las definiciones iniciales. Luego cuando se selecciona a los empleados para cargos estratégicos. Está demostrado que los comportamientos de las personas que cumplen roles importantes en la startup tienen fuerte impacto en la conducta corporativa.

El término privacy by design, orienta sobre cuando y cómo las empresas deben implementar políticas de protección de datos personales. De un modo similiar ocurre con los programas de integridad en startups: la ética debe estar en su génesis para que los comportamientos generen una cultura ética corporativa sostenible.


[1] Si bien la certificación no puede garantizar que no existirán sobornos en la organización, puede servir para implementar medidas que reduzcan el riesgo de sobornos https://www.iso.org/iso-37001-anti-bribery-management.html

Bibliografía: